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Sostenibilidad | Siempre la naturaleza como protagonista

Costa Rica propone descubrir su naturaleza a través de un turismo sostenible y responsable

Con cerca de una cuarta parte de su territorio bajo protección y una biodiversidad excepcional, Costa Rica posiciona la sostenibilidad como uno de los pilares de su propuesta turística. 

01.09.2026 17:22 |  HSM Realizaciones | 

Bosques tropicales, ríos de llanura, volcanes, humedales, playas y áreas protegidas conforman una oferta que invita a recorrer el país respetando los ecosistemas y generando beneficios para las comunidades locales.

La sostenibilidad forma parte de la identidad turística de Costa Rica, un destino que ha desarrollado su propuesta alrededor de la conservación de la biodiversidad, la protección de sus espacios naturales y una forma responsable de relacionarse con las comunidades.

De acuerdo con información oficial de Turismo de Costa Rica, el país mantiene un fuerte compromiso con la protección ambiental, la descarbonización y el turismo sostenible. Su sistema eléctrico utiliza diferentes fuentes renovables, entre ellas la energía hidroeléctrica, geotérmica, eólica, de biomasa y solar.

Este posicionamiento también se traslada directamente a la actividad turística. La propuesta invita a los viajeros a respetar las áreas protegidas, seleccionar empresas responsables, recurrir a guías y operadores cualificados y favorecer con sus consumos a las economías y comunidades locales.

Un pequeño territorio con una enorme diversidad natural
Uno de los principales atributos de Costa Rica es la concentración de ecosistemas y biodiversidad dentro de un territorio relativamente pequeño. Según el sitio oficial de turismo, alrededor del 26% del territorio nacional se encuentra preservado por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación.
Este sistema permite proteger una importante variedad de ambientes naturales y, al mismo tiempo, acercarlos al visitante de una manera organizada y responsable.
Volcanes, playas sobre el Pacífico y el Caribe, bosques tropicales secos, húmedos y lluviosos, selvas, humedales y paisajes montañosos pueden encontrarse sin necesidad de recorrer enormes distancias.
La diversidad natural se convierte así en uno de los principales diferenciales turísticos del país y permite combinar, dentro de un mismo viaje, observación de fauna, senderismo, navegación, actividades de aventura y experiencias vinculadas con las comunidades.

Bosques: uno de los grandes escenarios naturales de Costa Rica
Los bosques constituyen una pieza central de esta propuesta. La diversidad es tal que los biólogos han clasificado los ambientes forestales costarricenses en alrededor de una docena de zonas de vida diferentes.
Sus grandes árboles, la densidad de las copas y la enorme variedad de vegetación conforman ecosistemas que permiten descubrir diferentes especies de flora y fauna y ofrecen algunos de los escenarios más representativos del turismo de naturaleza costarricense.
Recorrerlos a través de senderos habilitados, acompañado cuando corresponda por guías especializados y respetando las regulaciones de cada área forma parte de la filosofía de turismo sostenible promovida por el destino.

Ríos de llanura: navegar para observar la biodiversidad
Otra alternativa son los ríos de las tierras bajas, donde las excursiones en pequeñas embarcaciones permiten aproximarse a la fauna desde una perspectiva diferente.
En las orillas es posible encontrar iguanas, monos y numerosas especies de aves, entre ellas águilas pescadoras, martines pescadores y distintas variedades de garzas.
Entre los cursos de agua destacados por Turismo de Costa Rica aparecen los ríos Sarapiquí, San Carlos y Frío, en la Zona Norte, y Tempisque, Bebedero y Corobicí, en el Noroeste.
Muchos de los ríos costarricenses nacen en regiones montañosas, donde presentan aguas rápidas aptas para actividades como rafting y kayak. Al alcanzar las tierras bajas, en cambio, se transforman en cursos más tranquilos, rodeados de vegetación y especialmente adecuados para realizar excursiones de observación de naturaleza.
Costa Rica

Los Canales del Caribe y Tortuguero
Una de las experiencias fluviales más representativas se encuentra en los Canales del Caribe, que recorren la costa atlántica desde el puerto de Moín hacia comunidades como Parismina, Tortuguero y Barra del Colorado.
El Parque Nacional Tortuguero constituye uno de los grandes puntos de interés de esta región. El área protege una importante playa de desove de tortugas marinas, además de extensas superficies de selva baja y bosques pantanosos.
La navegación por los canales permite internarse en un paisaje selvático y observar especies como cocodrilos, perezosos y numerosas aves, convirtiéndose en una experiencia donde la conservación y el turismo de naturaleza se encuentran estrechamente relacionados.

Caño Negro, un paraíso para los observadores de aves
Otro de los espacios destacados es Caño Negro, un lago poco profundo y estacional próximo a la frontera norte de Costa Rica que fue reconocido como humedal de importancia internacional bajo la Convención Ramsar.
Durante la segunda mitad del año, el área se transforma en un escenario privilegiado para la observación de aves acuáticas.
La dinámica del ecosistema cambia según las precipitaciones: cuando disminuyen las lluvias, el lago reduce progresivamente su superficie y buena parte de las aves se desplaza hacia el río Frío. Precisamente, la navegación por este río constituye una de las formas habituales de acceder y descubrir el entorno de Caño Negro.

Lago Arenal, naturaleza a los pies del volcán
El Lago Arenal presenta otro paisaje característico del país. Se trata de un gran embalse rodeado por colinas, pastizales y sectores boscosos, dominado visualmente por la característica silueta del Volcán Arenal.
Además de su atractivo paisajístico, el lago es reconocido por actividades como el windsurf y la pesca. Los fuertes y constantes vientos de determinados sectores lo han convertido en un escenario especialmente valorado para la práctica de deportes acuáticos.
De esta manera, el área permite complementar la contemplación del paisaje volcánico con actividades recreativas y experiencias en contacto directo con la naturaleza.

Áreas protegidas, eje de la experiencia turística
Costa Rica plantea sus áreas protegidas no solamente como espacios de conservación, sino también como una herramienta para acercar al viajero a sus ecosistemas de manera responsable.
El país concentra una biodiversidad extraordinaria y su red de conservación permite descubrir desde volcanes y bosques tropicales hasta playas, humedales y ambientes selváticos.
Para ingresar a los parques nacionales, Turismo de Costa Rica recomienda consultar previamente al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), ya que determinados parques disponen de sistemas de compra anticipada de entradas por Internet.
La planificación previa resulta especialmente importante para conocer las condiciones de acceso, regulaciones específicas, situación meteorológica y características de los senderos antes de iniciar cada recorrido.

Viajar responsablemente comienza antes de llegar
El concepto de sostenibilidad promovido por Costa Rica también coloca responsabilidades concretas sobre el visitante.
  • Antes de contratar una actividad, la recomendación oficial es seleccionar experiencias adecuadas a la movilidad, capacidades y nivel de comodidad de cada viajero; contratar guías y empresas turísticas cualificadas y verificar las condiciones meteorológicas y las normas vigentes en parques y espacios naturales.
  • Durante las visitas, se aconseja permanecer en los caminos señalizados y respetar siempre las indicaciones de guías y guardaparques. Una regla fundamental es no alimentar, tocar ni molestar a los animales silvestres.
  • También se solicita retirar los residuos generados durante las excursiones y reducir, siempre que sea posible, la utilización de productos descartables o de un solo uso.
Costa Rica

El turismo también puede beneficiar a las comunidades

La sostenibilidad costarricense incorpora además una dimensión económica y social. El viajero puede contribuir directamente comprando productos en comercios locales y a artesanos, utilizando servicios de las comunidades y participando de experiencias de turismo rural.
El respeto hacia las costumbres y expresiones culturales constituye otro elemento fundamental. Entre las recomendaciones oficiales figura solicitar autorización antes de fotografiar a personas de las comunidades visitadas.
El objetivo es que una mayor proporción del gasto turístico permanezca en los territorios y genere oportunidades para sus habitantes, integrando conservación ambiental, desarrollo comunitario y actividad económica.
En ese sentido, el Certificado de Sostenibilidad Turística (CST), desarrollado por el Instituto Costarricense de Turismo, permite identificar alojamientos y operadores comprometidos con prácticas sostenibles. Actualmente contempla los niveles BÁSICO y ÉLITE, facilitando al viajero la identificación de prestadores que incorporan estos principios.

Sostenibilidad como parte del viaje
Más que presentar al turismo sostenible como un producto específico, Costa Rica busca incorporarlo transversalmente a la experiencia del visitante.
Elegir operadores responsables, recorrer senderos habilitados, observar la fauna sin interferir con su comportamiento, reducir residuos, consumir productos locales y contratar servicios de las comunidades son pequeñas decisiones que, multiplicadas por millones de visitantes, pueden contribuir a preservar los recursos naturales y culturales.
Bosques, volcanes, ríos, lagos, humedales, canales y costas constituyen la materia prima de una propuesta turística en la que conocer el destino implica también asumir el compromiso de conservarlo.

De esta manera, Costa Rica mantiene a la naturaleza como protagonista de su posicionamiento internacional y propone al visitante una experiencia en la que viajar, descubrir y proteger forman parte de un mismo recorrido.